Remsa y la Feria de Abril

Una de las celebraciones más importantes de la ciudad de Sevilla es la Feria de Abril. Durante una semana, sevillanos y no sevillanos se reúnen en el Real de la Feria para comer, beber, bailar y disfrutar la fiesta que ofrecen las casetas. Este año 2017, la cita será del sábado 29 de abril hasta el domingo 7 de mayo.

La Feria de Abril se estableció en Sevilla en 1846 como una feria ganadera, derivando con los años a un evento de carácter anual y festivo. El calado de la fiesta en la ciudad es tal que, gracias a la acción de los ciudadanos, desde 2016 se ha decidido ampliar dos días, comenzando en sábado y finalizando el domingo de la semana siguiente.

Algunos de sus elementos más característicos son:

  • La “Portada“, pórtico que simboliza la entrada a la Feria desde el barrio de Los Remedios y punto habitual de reunión, cuyo diseño conmemora algún acontecimiento, monumento o edificio importante de la ciudad. Este año, la Portada homenajeará los 25 años de la Exposición Universal de 1992, conocida afectuosamente como “la Expo“, a Curro, su icónica mascota, la Cartuja, y el “año Murillo“, conmemoración de los 400 años del nacimiento del artista Bartolomé Esteban Murillo.
  • El “Alumbrao“, el momento en el que todas las bombillas de la portada del Real de la feria se iluminan, momento de gran emoción para los asiduos. Le sigue a continuación “el Pescaito“, cena basada principalmente en pescado rebozado y frito en alguna de las cientos de casetas que hay repartidas por todo el recinto, siempre regado con vino fino o manzanilla.
  • Por supuesto, las casetas de lona donde el visitante podrá comer, beber y bailar durante todo el tiempo que desee. Gran parte de ellas son de carácter privado, por lo que no se puede entrar sin ser socio o entrar acompañado de uno, pero hay casetas públicas, normalmente propiedad del consistorio o de agrupaciones políticas, en las que todo el mundo es bienvenido.
  • La “Calle del Infierno“, donde se concentran numerosas atracciones mecánicas (los llamados “cacharritos“), puestos de comida rápida y de dulces, y otros centrados en pequeñas pruebas de habilidad, como dardos o disparos con escopetas de balas de plástico, a cambio de premios.
  • El domingo a las 12 de la noche un festín de fuegos artificiales marcan el final de una fiesta que la ciudad vive con la misma intensidad que la Semana Santa. Sin embargo la ciudad nunca está quieta, en cuanto se cierra la feria de un año comienza a planificarse la del año siguiente.

Desde Remsa queremos implicarnos en esta fiesta, ofreciendo soluciones para todas las necesidades que puedan surgir en la fiesta: sanitarios portátiles para las necesidades de los asistentes, grupos electrógenos para mantener la luminaria candente y la bebida bien fría, o casetas prefabricadas para consultas médicas, veterinarias o alojamiento de niños perdidos. Consulte precios y condiciones, nuestros comerciales le ofrecerán las mejores condiciones del mercado.

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